El agua expresa el movimiento de la vida. Almas y Espíritus de bondad y verdad, os habla lo que conoce con el nombre de Emanuel Swedenborg

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Emanuel Swedenborg – 02/09/2021

Almas y Espíritus de bondad y verdad, os habla lo que conoce con el nombre de Emanuel Swedenborg. Pertenezco a la Orden de los Melquisedec, el Círculo de los 24 Ancianos, trabajando desde hace eones a la Madre Gaia. Mi elemento principal es el agua y así el represento en el Cónclave de los Ancianos.

Os propongo un momento de receptividad y comunión con el Círculo de los 24 Melquisedec y especialmente en resonancia con el elemento agua. Acoged del Agua de la Pureza, el Agua Cristalina que lleva la paz, la calma, el sosiego, la circulación y la armonía …

El agua expresa el movimiento de la vida. Canalizando apropiadamente el sentimiento genuino, llenando el corazón hasta rebosar, permita la apertura, la interconexión y la libre circulación de los diversos fluidos que te componen; del Agua Bautismal del sentimiento Divino que renueva y limpia todas las antiguas aguas estancadas y sucias.

En mi visita como Emanuel Swedenborg describí con precisión, con claridad, mis intercambios con el mundo espiritual y el mundo celestial o divino. Son numerosas las obras que redacté para plasmar y compartir mis años de visitas a varias tierras, sociedades angélicas e infernales. Con estos dos términos, angélico y infernal designé los dos polos que representan el Amor al Espíritu Divino y el amor a sí mismo.

Cuando mayor es el amor al Señor, el Cristo ya los hermanos y hermanas, cuando mayor es la impersonalidad, el desinterés y la sintonía con la Voluntad de la Inteligencia Divina, más limpia y clara es la Luz, más s ‘acerca del espectro blanco y diamante.

En cambio, cuanto mayor se hace el amor a sí mismo, el amor al mundo ya las cosas exteriores y efímeras, más crece el egoísmo, más opacas se vuelven las coberturas que le rodean, acercándoos pues, a las tinieblas, los errores, a las falacias de los estratos más oscuros de lo que conoce como el bajo astral.

Por tanto, de manera sencilla, cuando el amor al Padre Celestial ya los hermanos y hermanas es en primer lugar, le libere y abra las alas de ligereza y armonía; y cuando el amor a sí mismo ya lo efímero domina y es en primer lugar, os entierre bajo grandes losas y os cubra los velos del egoísmo y la oscuridad.

De este modo, la vida que anima ahora sobre la Madre Gaia, a caballo entre la 3ª, 4ª y 5ª dimensión, pide un equilibrio necesario para que el interior y elevado, que es el amor al Espíritu Divino, impregne el exterior y bajo, el amor natural y animal de sí mismo y las cosas del mundo. De este modo eche un sentido Divino y Espiritual en la vida de la naturaleza puramente animal.

El hombre es el puente entre el animal y el ángel y ahora estáis llamados a trascender cada vez más la naturaleza inferior para convertirse realmente el nuevo hombre, el Hombre Solar y Cristalino, es decir, los Cristos ungidos con la gracia, con la alegría y los Aceites Sagrados que se manifiestan una vez que el Espíritu Divino y su Ángel Solar impregnan cada cuerpo sutil hasta el cuerpo etérico y físico; haciendo de la carne una receptora dócil que permite derramar los Aceites y manifestarse en su dimensión.

Acoged la Inteligencia Divina, la Sabiduría del Cielo, junto con el Amor y la Bondad, armonizando el Coro y el Jefe, haciendo el matrimonio de la Luz y el Amor Divino que genera el fruto de la acción espontánea, pura y llena de gracia. Acoged Almas y Espíritus de la Madre Gaia, conscientes y despiertos, los Aceites del Espíritu Santo, del Cristo, del Padre Celestial …


El agua del Bautizo Divino con la que hoy os riego une al Fuego Celestial, alquimitzant el Fuego y el Agua, en un agua fogosa o un fuego acuático, que te atraviesa de arriba abajo haciéndoos entrar en el Fuego de Joya y Libertad del Espíritu de Verdad.

Acoged hacernos sin tregua a todos los hermanos de la Fraternidad de Luz y Amor, desde el Intraterra, desde varios planetas del sistema solar y nuestro Sol, desde varios sistemas estelares, atiende a todos para establecer con firmeza, como una realidad y no un sueño, el Estado de la Vida Divina en estos momentos de revelación y de caos planetario, en estos instantes donde vuestra fe es puesta a prueba, donde vuestra confianza es testada.

Sabéis teóricamente que la única realidad es el Amor, la Luz y la Paz Divina, y así os toca ahora serlo y manifestarlo a su alrededor, sea cual sea la apariencia, la careta o el teatro que le muestra el mundo exterior.

Las lecciones de la humanidad a escala global y la resolución de los karmas planetarios, pasan por los acontecimientos que puede observar cada vez con más continuidad, con más persistencia y magnificación. Tales lecciones vienen a enseñar al hombre que no es posible una vida en un agua estancada, en un agua totalmente limitada por un sistema mental controlado y desviado, que no es posible una vida separada de todos los reinos de la naturaleza que viven en la Madre Gaia y de todos los seres inteligentes y las sociedades que evolucionan a su galaxia.

Yo soy Emanuel Swedenborg, Melquisedec del Agua, hoy aportando sesión toda la paz, toda la calma y la pureza de las aguas bautismales, las aguas que bajan con los Aceites Divinos del Cristo. Estas aguas son el remedio al estrés, a la confusión y al desorden que os ha hecho vivir vuestra creencia en un mundo dividido e inseguro, en una personalidad egoísta e individualista.

Es cada una de vosotros, Almas, de escoger la libertad, la salud y la vida que le es dada por el interior, a través de la Fuente de su Corazón, que es gratuita, eterna e infalible; sólo la duda y el miedo frenarán la manifestación de lo que eres en verdad.

Desde el Cónclave de Melquisedec os animamos a salir definitivamente de toda arena movediza, de todo espejismo, de toda duda y miedo y armar tomando la fe, la confianza y la seguridad de que Usted lo Sueldo: la Luz y la Vida Eterna sin ningún límite.

Yo soy Emanuel Swedenborg y os bendigo con el Agua del Cielo junto con mis hermanos del Cónclave de los Melquisedec.

Tenga la Paz, tenga la Joya a recibir y acoger a Cristo Glorioso que nace en tu Corazón!

Transmitido por Silah Pere Sicart